Soltar, Saltar, Salir

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Despedir ciclos en nuestra vida nos habla de la finitud, y nos convoca a preguntarnos ¿cómo queremos vivir de aquí en más? la Licenciada en Psicología Patricia Daleiro nos plantea este dilema.

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Comienza diciembre, y estamos llegando al final de una etapa. Para otras culturas las fechas pueden cambiar pero hay algo que es universal: la humanidad se estructura en ciclos y para marcarlos los acompañamos con rituales.Los rituales son necesarios porque nos ayudan a simbolizar, y anclar episodios de nuestra vida. Darnos cuenta que algo termina nos conecta con el valor del tiempo, con la transformación de nuestro entorno e incluso de nosotros mismos. Despedir ciclos en nuestra vida nos habla de la finitud, y nos convoca a preguntarnos ¿cómo queremos vivir de aquí en más?
En éstos días solemos escuchar la expresión “no llego” a fin de año, como si existiera un apuro especial por despedir el año que termina. La propuesta es vivir de otra forma éstas fechas y en lugar de transitarlas con la exigencia de todo lo que “hay que hacer”, habilitemos vivir el fin del ciclo como una invitación a la pausa, a ese espacio simbólico que existe entre el final y el principio.


Entonces, más allá que seas del team “amo las fiestas” o te declares de los que las “padecen”, siempre es un buen momento para la pausa, para preguntarnos ¿quién fui durante este ciclo que se termina?, ¿qué quiero mantener en mi vida? ¿qué logros o aprendizajes me dejó éste año? Para ayudarnos podemos dedicar unos minutos a recorrer en nuestro celular la galería de fotos de éstos últimos 12 meses, reviviendo imágenes y emociones.
La siguiente pregunta invitada a nuestra pausa es ¿qué necesito soltar y dejar atrás en mi camino? ¿a qué o a quien ya es momento de decirle que no?
Cuando hablamos de soltar vale para cosas materiales, situaciones, emociones, creencias o relaciones que ya no nos hacen felices, o que ya pasaron su fecha de vencimiento. Soltar no significa olvidar o enojarme, soltar significa darme cuenta que así como nosotros vamos cambiando, puede cambiar lo que elegimos. Diferenciar además qué depende de nosotros y que no, es un buen paso para accionar sobre lo que está en nuestra mano o cambiar nosotros frente a a lo que no podemos modificar, desviando la energía que perdemos en resistirlo hacia otra causa con más potencial.

Cuando hablamos de soltar vale para cosas materiales, situaciones, emociones, creencias o relaciones que ya no nos hacen felices,  o que ya pasaron su fecha de vencimiento.

Y luego de soltar, disponernos a una nueva etapa, a ese salto interior que nos abre la mirada a nuevas posibilidades para nuestra vida. Más allá de las circunstancias, más allá de la incertidumbre que todo comienzo tiene implícito, ¿qué sentido quiero darle al nuevo ciclo? ¿Qué posibilidad voy a ser yo para éste nuevo año? ¿Qué nuevo ladrillo puedo poner en la construcción de mi vida? ¿Qué puedo aportar a los que me rodean? ¿Qué metas y objetivos quiero marcarme? ¿Qué nuevas conversaciones puedo probar? ¿Qué mundos diferentes puedo conocer? ¿Qué nuevos escenarios puedo investigar? ¿Cómo me daré cuenta de que voy en el camino en ese camino?
Un buen recurso para qué estos “saltos” no queden en meros deseos y se desvanezcan en pocos días, es escribirlos lo más detalladamente posible, y además “adelantar agenda”, es decir ponerte alarmas o recordatorios por ejemplo en marzo, julio, septiembre, que te pregunten ¿Cómo vas con esa meta? ¿Tuviste esa conversación importante? ¿Probaste aquella nueva posibilidad?, de ésta manera salimos del automático y nos traemos nuevamente a lo que queremos, con el compromiso de accionar para crear nuevas realidades.
Si mientras estás leyendo aparece alguna emoción que no te habilita a dar ese “salto” lo más probable es que el miedo se haya colado en tu vida. Bienvenido también a nuestro ritual, escúchalo y fíjate que información te trae. El miedo muchas veces nos cuida y funciona como una señal de tránsito : “cuidado” , “mirá para los dos lados” o “detente”. Aceptarlo e identificar qué es exactamente lo que te da miedo, es el primer paso para darte cuenta si más allá del cuidado, ese miedo te está alejando de la vida que mereces. Preguntate si ese miedo es realmente tuyo, observá esa amenaza en su justa medida, sacale toda esa ornamentación que nuestra imaginación catastrófica suele ponerle, hacela escueta. Cuando identificamos y vemos objetivamente a esa amenaza podemos diseñar los recursos, talentos, o movimientos que necesitamos para hacerle frente y aunque no desaparezca del todo, no nos limite.



Te invitamos entonces en éste fin de ciclo tan especial para nuestro país a incorporar en tu ritual el ejercicio de Soltar; Saltar y Salir, para que más allá de las circunstancias puedas ser el protagonista de tus próximos 365 días, abrazando el año que inicia, junto a quienes están a tu lado, a quienes ya no están y a ti mismo, con asombro, gratitud y esperanza. ¡Salud!
Si te resuena alguna de éstas palabras podes profundizarlas en los tres libros que escribimos junto a Mario Massaccesi, “Soltar para ser Feliz”, “Saltar al Buen Vivir” y “Salir de los Miedos”, también podes escuchar nuestros podcast “Soltar para ser Feliz” por Spotify o acompañarnos en el teatro y en nuestros talleres. Para más info seguinos en IG, @patriciadaleiro, @mariomassaccesi1. ©

Patricia Daleiro es Lic en Psicología, Master Coach, facilitadora de procesos individuales y organizacionales.
Escritora y conferencista.

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