El viajero pasó una semana en la ciudad más grande de Europa y conoció el Big Ben, se subió a la majestuosa vuelta al mundo del London Eye, visitó la Abadía de Westminster y se tomó la típica foto en Abbey Road, emulando a la tapa del disco de Los Beatles.

La ciudad más grande de Europa, y una de las más grandes del mundo, maravilló al viajero que -en poco más de una semana- recorrió sitios históricos, grandes museos, imponentes edificios y los tradicionales jardines.
El tour incluyó visitas al Hyde Park, a la Abadía de Westminster, la Torre de Londres, el Puente de la Torre, la maravillosa Catedral de San Pablo –la segunda más grande del mundo-, al mercado de Camden Town y al Palacio de Buckingham.
Además, le resulta obligatorio tomar un paseo sobre la vuelta al mundo del London Eye, una fotografía junto al característico reloj Big Ben y otra en la tradicional calle Abbey Road que ilustra el disco de Los Beatles.

El Puente de la Torre

Uno de los símbolos más destacados de Londres es el Puente de la Torre (o Tower Bridge). Este llamativo puente levadizo, construido con estilo victoriano, se encuentra junto a la Torre de Londres. Está pintado de celeste y blanco desde que se cumplieron las Bodas de Diamante -en 2012- de la reina Isabel II. A medida que la ciudad se fue expandiendo, fue necesaria la construcción de varios puentes que unieran las dos orillas del río Támesis.
El primero que se construyó fue el Puente de Londres (London Bridge), al que siguieron otros, que se situaron al oeste del mismo.

La Torre de Londres

A pocos metros del Tower Bridge se encuentra la Torre de Londres (o London Tower), una construcción que en la actualidad se configura básicamente como una atracción turística donde se pueden ver las Joyas de la Corona Británica.
Es considerada la colección más valiosa del mundo en su tipo y cuenta con coronas reales e imperiales de Inglaterra, Escocia e India, junto con otros elementos como orbes, espadas y cetros.
El control de la Torre corre por cuenta de los Alabarderos -conocidos popularmente como Beefeaters- que actúan como guías turísticos siendo ellos mismos una atracción. Cada tarde los guardias participan en la “ceremonia de las llaves” que asegura la Torre durante la noche. Según una antigua tradición, si los cuervos que se mantienen en la Torre desaparecieran algún día, se caería la Torre, y con ella la monarquía.

Hyde Park

Una de las paradas obligadas a la hora de visitar Londres es el Hyde Park, el parque más grande del centro de la ciudad. Con sus 140 hectáreas de extensión, constituye un gran pulmón para la capital de Inglaterra y sirve como lugar de esparcimiento para locales y turistas.
Al viajero le llamó la atención la gran cantidad ardillas que hay dentro del parque y la confianza con que se acercan a quien les ofrezca una galleta. Además, los rollers están de moda y muchos chicos ponen conos y obstáculos para “bailar” sobre ruedas.

Al viajero le llamó la atención la gran cantidad ardillas que hay dentro del parque y la confianza con que se acercan a quien les ofrezca una galleta.

En la esquina noreste de Hyde Park se encuentra el “Speakers Corner” (o Esquina de los Oradores, según su traducción), un curioso sitio en el que cualquier ciudadano puede ofrecer discursos sobre diferentes temas, tanto religiosos como políticos. La esquina se hizo famosa durante la Segunda Guerra Mundial, ya que era el único lugar en el que la gente podía defender a Adolf Hitler o criticar a Winston Churchill sin temor a represalias.


La Abadía de Westminster

Quien visita Londres, debe pasar por la Abadía de Westminster, una iglesia gótica anglicana del tamaño de una catedral que está ubicada al lado del Palacio de Westminster. Es el lugar tradicional para las coronaciones y entierros de los monarcas ingleses.
En el interior destacan: “Lady Chapel”, una de las capillas más impresionantes de la abadía que conserva un soberbio techo y la sillería del coro desde 1512; “El rincón de los poetas”, que alberga las tumbas y mausoleos de grandes genios de la literatura como Charles Dickens, William Shakespeare, Geoffrey Chaucer, Samuel Johnson y Rudyard Kipling; el “Trono de San Eduardo”, donde se sientan los soberanos para ser coronados por el Arzobispo de Canterbury; y la “Sala Capitular”, que conserva los suelos de mosaico del siglo XIII.

Kensington Gardens

El Hyde Park limita con los “Kensington Gardens” (o Jardines Reales de Kensington). Este predio de 110 hectáreas fue creado a partir de terrenos que antiguamente pertenecían al Hyde Park.
Los jardines poseen algunos puntos de interés para visitar como el Palacio de Kensington, el Memorial de la princesa Lady Di y la estatua de bronce dedicada a Peter Pan, el personaje creado por el escritor escocés James Matthew Barrie.

London Eye

El Ojo de Londres (London Eye) es una vuelta al mundo de 135 metros de altura situada en el distrito londinense de Lambeth, entre los puentes de Westminster y Hungerford. Fue construida en 1999 e inaugurada en 2000. Es utilizada como un atractivo turístico desde el que se puede observar casi toda la ciudad. Fue la mayor vuelta al mundo del planeta hasta la apertura de la “Estrella de Nanchang”, en China, en 2006; y la posterior “Singapore Flyer”, en Singapur, en 2008.

El Ojo de Londres (London Eye) es una vuelta al mundo de 135 metros de altura situada en el distrito londinense de Lambeth. Fue construida en 1999 e inaugurada en 2000.

Desde el London Eye, el viajero ve casi todo Londres. La vuelta completa tarda unos 20 minutos y se recomienda tomar el recorrido al atardecer dado que permite disfrutar de la vista en su versión diurna y también cuando se van encendiendo las luces de la ciudad. Dentro de cada cabina hay pantallas táctiles que permiten seleccionar los edificios y lugares más emblemáticos de la ciudad y ofrece breves reseñas.

El Big Ben

Otro de los símbolos de la ciudad de Londres es el famoso Big Ben, el reloj de las Casas del Parlamento. La torre, construida en 1858, constituye un peculiar edificio de 106 metros de altura que conserva un estilo gótico. La torre alberga cuatro enormes relojes situados en sus caras.
A pesar de que muchas veces se confunde la denominación del Big Ben con sus relojes, realmente su nombre hacer referencia a una enorme campana de 14 toneladas que se encuentra en el interior de la torre. Sus campanadas son trasmitidas a diario por la cadena de radio BBC. Se trata de uno de los relojes más fiables que existen ya que es capaz de soportar las inclemencias meteorológicas manteniendo su puntualidad.

Catedral de San Pablo

El caminante llegó hasta la catedral de San Pablo, que fue construida entre 1676 y 1710. El imponente edificio de 110 metros de altura impacta a todos quienes la visitan dado que es la segunda catedral más grande del mundo, justo por detrás de la Basílica de San Pedro de Roma.

La visita interminable

Otro de los lugares que el viajero recorrió en su visita fue el Palacio de Buckingham –residencia oficial de la Familia Real desde 1837 y actual hogar de la reina Isabel II-, donde se puede observar la ceremonia de Cambio de Guardia.
Antes de abandonar Londres, el viajero también pasó por Camden Town, un barrio famoso por albergar uno de los mercados callejeros más variados y extravagantes de la ciudad. Y visitó el Tate Museum, la Galería Nacional de arte británico y arte moderno en Inglaterra. En sus alrededores se encuentra el puente peatonal Millenium que aparece en la saga del mago Harry Potter. ©

TXT: Grupo Editorial Metro I FOTOS: GEM

Comments are closed.