La Sofia

En los jardines de “La Sofía” el domingo 22 de marzo de 1913 se llevó a cabo el acontecimiento más relevante de la historia de Monte Grande. Allí se dió a conocer la independencia comunal del partido.

En 1934, a veintiún años de ser fundado nuestro partido, la estanzuela “La Sofía”, que ya era propiedad de Enrique Santamarina, aún figuraba a nombre de Pedro Blas Arocena.
Dicho campo “despoblado y abierto”, lindaba desde las vías del ferrocarril (ramal Temperley- Cañuelas), hasta el histórico camino “de la Colorada” (hoy avenida Pedro Dreyer).
La historia señala que por 1896 pertenecía a Pedro Blas Arocena, vecino que fue vocal de la Primera Comisión de Fomento de Monte Grande.
El 28 de agosto de 1905, según lo aportado por Ramón J. Santamarina en 1974, fue adquirida por su padre y tenía un total de 150 hectáreas.
Desde aquel año, Enrique Santamarina se destaca como vecino de Monte Grande, afincándose siete años y siete meses antes de crearse el nuevo partido de Esteban Echeverría (9 de abril de 1913), y convirtiéndose en líder del movimiento autonomista local.
Por este tiempo, la estanzuela pasa a llamarse “La Sofía”, en homenaje a Sofía Terrero, esposa de Enrique y recordada como donante de nuestro primer centro sanitario (Casa de Primeros Auxilios “San José”).
El portón de ingreso a “La Sofía”, se encontraba, en 1935, en la intersección de las actuales avenidas Enrique Santamarina y Ramón Santamarina y Valcarcel (hoy Cervetti).


Enrique Santamarina destacado vecino de la historia de Monte Grande, y uno de los líderes del movimiento autonomista local.

La propiedad, particularmente la casona, sufre diversas modificaciones hasta 1943, cuando Ramón J. Santamarina, hijo del fundador, la transforma en el palacete de estilo francés y, desde entonces, la propiedad más lujosa y señorial de nuestro distrito.
“La Sofía” cuenta con amplias instalaciones para el personal y cocheras, donde aún se guardan hermosos carruajes que en épocas anteriores transitaron a diario las calles de nuestro pueblo.
Están igualmente conservados los boxes de la caballada y existen también comodidades para el juego de pelota a paleta.

Amplios jardines rodean la antigua mansión, totalmente reformada y convertida en una de las más requeridas y representativas de nuestro municipio. Se pueden apreciar en el lugar árboles magníficos, crecidos en un espacio que los favorece por la presencia del sol y el aire.
Una fuente, un aljibe y diversas estatuas ubicadas en el gran parque, de procedencia europea, otorgan elegancia al bien cuidado entorno, cubierto de césped y de flores.
El acontecimiento histórico más relevante de nuestro pasado se llevó a cabo en los jardines de “La Sofía”: el domingo 22 de marzo de 1913 los vecinos de Monte Grande concurrieron allí para conocer el resultado final, que dio por concretada nuestra independencia comunal.
Ese día, la importante concurrencia supo que había quedado aprobado y convertido en ley el proyecto presentado por el senador Eduardo Arana, el 5 de octubre de 1911, oportunidad en que se lo leyó en el recinto de la Cámara de Senadores de la Provincia de Buenos Aires. ©

Ramón J. Santamarina, hijo del fundador, transformó la casona en un palacete de estilo francés y, desde entonces, la propiedad más lujosa y señorial del distrito.

TXT I Fotos: GEM


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