Los delitos informáticos alcanzaron cifras récord en Argentina y en el mundo. La inteligencia artificial cambió las reglas del juego: los ciberdelincuentes ahora atacan con más velocidad, precisión y escala que nunca.
La virtualidad que se instaló en nuestra vida cotidiana trajo comodidades, pero también abrió una puerta que los delincuentes no dejaron de explotar. Lo que en 2022 parecía una tendencia preocupante hoy se confirmó como una crisis en escala: los ciberataques crecen año tras año, se sofistican con inteligencia artificial y afectan por igual a usuarios comunes, empresas e instituciones del Estado.
Los números lo dicen todo: en 2024 se registraron más de 34.000 denuncias por delitos informáticos en Argentina, un aumento del 21,1% respecto a 2023, según la Unidad Fiscal Especializada en Ciberdelincuencia (UFECI). Las modalidades más frecuentes fueron los fraudes en línea (63%), la usurpación de identidad (13,5%) y el acceso ilegítimo a cuentas (8,3%). Y si se mira más atrás, el salto es aún más impactante: entre abril de 2019 y marzo de 2020 se recibieron 2.581 reportes; en 2024 esa cifra superó los 34.400.

La IA como aliada del delito
El cambio más significativo de los últimos años es el rol que juega la inteligencia artificial en el cibercrimen. El cibercrimen dejó de parecerse al estereotipo del hacker solitario frente a una computadora. Ahora funciona como una industria global automatizada, capaz de lanzar ataques en cuestión de horas. Diario Uno
Entre las herramientas detectadas aparecen plataformas como WormGPT, FraudGPT y HexStrike AI, capaces de automatizar pruebas de penetración y generar rutas de ataque de manera autónoma. Esto redujo drásticamente el llamado «tiempo de explotación»: hasta hace poco, ese lapso entre la aparición de una falla de seguridad y su aprovechamiento por los delincuentes rondaba los cinco días. Ahora puede caer a menos de 48 horas, y en algunos casos los ataques comienzan apenas unas horas después de que se divulga una vulnerabilidad.
A escala, las cifras son abrumadoras: durante 2025 Argentina registró 5.700 millones de intentos de ciberataques y cerca de 2.000 millones de escaneos activos, según el Reporte Global sobre el Panorama de Amenazas 2026 elaborado por FortiGuard Labs.
Phishing, WhatsApp y criptomonedas: las trampas de hoy
Las modalidades clásicas —el phishing, la usurpación de identidad, el «cuento del tío»— siguen vigentes, pero se reinventaron. En 2025 se utilizó la imagen de famosos y políticos para engañar con falsas inversiones, circularon falsas donaciones y se enviaron correos fraudulentos haciéndose pasar por organismos como ARCA (ex AFIP), Edesur y Edenor.
También aumentaron los fraudes asociados a plataformas de inversión y ofertas de trabajo, donde las víctimas son atraídas con promesas de rentabilidad. Los esquemas de estafa con criptoactivos registraron un crecimiento especial como modalidad de fraude.
El impacto ya se siente a nivel personal: en 2022, el 9% de los argentinos indicó haber sido víctima de un ataque de hackeo; en 2024, esa cifra trepó al 31%, según un estudio de D’Alessio IROL para CertiSur.
El Estado también es blanco
El problema no se limita a los usuarios individuales. El informe anual 2024 del CERT.ar registró 438 incidentes de seguridad informática, un 15% más que en 2023, y el sector Estado concentró el 61% de los casos. Organismos como el INTA, la Comisión Nacional de Valores y el PAMI ya sufrieron ataques en años recientes. En respuesta, el Gobierno Nacional creó la Unidad de Inteligencia Artificial Aplicada a la Seguridad (UIAAS), con el objetivo de prevenir y detectar delitos mediante IA, incluyendo el patrullaje de redes sociales, aplicaciones y la dark web.
Cómo protegerse
Ante un panorama que no da señales de mejorar, la prevención sigue siendo la mejor herramienta. Algunos consejos esenciales:
- No compartir códigos de verificación que llegan por SMS o correo electrónico, con nadie.
- Activar el doble factor de autenticación en todas las cuentas que lo permitan.
- Desconfiar de mensajes que ofrecen beneficios, premios o créditos, aunque parezcan llegar de un banco o institución conocida.
- No hacer clic en links de fuentes desconocidas ni descargar archivos adjuntos sospechosos.
- Usar contraseñas diferentes para cada cuenta y mantener el sistema operativo actualizado.
¿Dónde denunciar?
En la Ciudad de Buenos Aires, los delitos informáticos se pueden denunciar en la Unidad Fiscal Especializada en Delitos y Contravenciones Informáticas (UFEDYCI) del Ministerio Público Fiscal, de forma online, anónima o identificada, o llamando al 0800-33-FISCAL (347225).



