Ventaja Stanislav

Nacido en Rusia y de familia deportiva, Stanislav Ichkov volvío al mundo del tenis, el cual dejo a los 21 años, para convertirse en el subcampeón del mundo de la categoría senior de amyores de 30 años.

Tenista profesional, profesor de tenis en la Providencia Resort & Country Club, vecino de Canning, Stanislav Ichkov, sigue adelante con una gran carrera en el deporte, especialmente después de su actuación y segundo puesto en el Mundial de Tenis de la categoría Senior de mayores de 30 años.
Su familia deportista llegó con él hace muchos años desde Rusia y desde ahí su carrera en el tenis fue en subida. A los 21 años, luego de una gira por Europa volvió a Argentina sin los resultados esperados y decidió abandonar el profesionalismo y ahora volvió al ruedo más allá de todo.

– ¿Cómo fueron tus comienzos en el tenis?
– Yo nací en Rusia, mi mamá vino a trabajar acá en el Cenard. Más o menos a mis 5 años, el entrenador Luis Martín me invita a entrenar en la escuelita del Cenard y ahí arranque entrenando dos o tres veces por semana. Desde ese momento nunca pare, hasta mis 23 años que me hice profesional.

– Actualmente entrenas en la categoría Senior, ¿Cuál fue la última competencia en la que estuviste y cuáles son las próximas? ¿Te estas entrenando?
– Si, ahora estoy jugando en la categoría Senior que es a partir de los 30 años, esto es todo bajo la Asociación Argentina de Tenis y ITF que es lo más fuerte en el tenis.
Mi último torneo fue el de Perú, en Miraflores, ahí pude llegar a la semifinal tanto en single, como en dobles. Es un torneo internacional donde juegan los mejores de cada país y ha venido gente de Europa y de todo el mundo a jugar.


 – ¿En qué rol te sentís más cómodo: como profesor o como jugador?
– Me encantan los dos. Como profesor puedo ponerme del lado del jugador y sentir la misma adrenalina y las sensaciones que siente, es como si estuviera jugando yo. Y como jugador es distinto obviamente porque me enojo conmigo mismo y entonces ya todo depende de mí, uno es responsable mucho más del juego y de lo que pasa. Pero bueno, las dos formas me encantan.

– Al principio de tu carrera deportiva, ¿Cuáles eran tus sueños? ¿Sentís que pudiste cumplirlos o aún hay camino por recorrer?
– Mi sueño de chiquito era jugar profesional, lo pude lograr. Me hubiera encantado poder llegar mucho más lejos, pero bueno lo dejé cuando era muy chico y por suerte me di el gusto de viajar mucho.
Cuando volví de Europa sentí que obviamente no me había ido como yo hubiera querido y ahí opte por otra cosa. No me arrepiento de nada porque siento que aproveche al máximo y di todo siempre, lo hice con mucha pasión. Me siento feliz y orgulloso, especialmente privilegiado de poder hacer una carrera profesional en la que mi familia me ayudo desde siempre.

Mi sueno de chiquito era jugar profesional, lo pude lograr. Me hubiera encantado poder llegar mucho mas lejos, pero bueno lo deje cuando era muy chico y por suerte me di el gusto de viajar mucho.

– Fuiste uno de los representantes de Argentina en el Mundial Young Seniors, ¿Cómo se sintió esa experiencia?
– La verdad que fue impresionante poder ir al Mundial, encontrarme con amigos, con gente que conocí de otros torneos. El lugar fue hermoso, es una ciudad en Croacia solamente de tenis y volver a sentir la adrenalina de jugar y prepararme me encanto. Pensé que ya no iba a volver a vivir todas esas emociones que me hicieron sentir vivo de nuevo, la verdad que con todos los que viajamos la pasamos muy bien. Fue una experiencia increíble.
Conseguir dos medallas, una en doble mixto y otra en single, fue muy emocionante todo.

– ¿Cómo fue venir a Argentina con tu familia desde Uzbekistan?
– La historia de mi familia es hermosa. Cuando era muy chico mis padres deciden venir a Argentina por cuestiones del país, que obviamente después la Unión Soviética se separó por la gran crisis que había.
Mi madre tiene dos medallas de oro de las Olimpiadas y mi padre es un ex jugador de futbol, además mi hermana represento a la Argentina en los Juegos Olímpicos en Sidney 2000, así que somos toda una familia de deportistas. En ese momento de crisis decidieron venir acá porque mi madre ya había venido por competencias y se había enamorado del país.

– Si tuvieras que darles un consejo a los jóvenes que quieren ser tenistas, profesores o simplemente dedicarse a lo que les gusta, ¿Cuál sería?
– Les diría que se diviertan, que aprovechen las oportunidades, que traten de aprender al máximo todos los días, que puedan controlar las frustraciones y sobre todo que disfruten del tenis o del deporte que es hermoso, sano y es lo más lindo que hay.
Como entrenador les diría que nunca dejen de jugar, el tenis es salud, es vida y cambias un montón de hábitos a nivel físico, mental. El tenis no se termina cuando uno deja de ser profesional o jugar alto rendimiento, el tenis es para toda la vida y lo podemos disfrutar todo el tiempo.

El tenis no se termina cuando uno deja de ser profesional o jugar alto rendimiento, el tenis es para toda la vida.

– ¿Cuáles son tus proyectos en el futuro cercano y cuáles son los próximos torneos en los que vas a participar?
– Yo tengo una escuela de tenis con chicos desde los 5 años, después hay un pre entrenamiento que es de edades un poco más avanzadas y alta competencia, también tenemos tenis de recreación para adultos y contamos con equipos que forman parte de la Asociación Argentina de Tenis. Es obviamente apostar a la escuela, a los chicos, tenemos un grupo humano excelente y la verdad que la pasamos muy bien.
Si todo va bien ahora tengo el Mundial de Portugal que se juega en Lisboa, así que preparándome para poder viajar. Previo a eso, tengo unos torneos en Estados Unidos y además voy a aprovechar para ver a mi familia que hoy en día están viviendo en Los Ángeles, California. ©

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