El arquitecto ecológico Vincent Callebaut ha Diseñado este pabellón para generar un área espaciosa para los transeúntes que buscan resguardo del sol en la Expo Dubái 2020.

Bajo el título de “The Green Arch”, el Pabellón Belga de la Expo Dubái 2020 destaca la aparición de ciudades verdes conectadas a través de sus conocimientos industriales, tecnológicos y científicos. La Expo, la primera Exposición Universal que se celebra en Medio Oriente, se pospuso un año a raíz del impacto del Coronavirus, por lo que se está desarrollando desde el pasado 1 octubre hasta el próximo 31 marzo.
El “Arco verde” exhibe conocimientos técnicos, industriales, tecnológicos y científicos belgas que reflejan la “belgitud”, una mezcla entre el romanticismo latino en el arte y la precisión técnica anglosajona en la industria.
Las perspectivas de planificación urbana de Bélgica incluyen la creación de sistemas de movilidad inteligente para el futuro, por lo que el pabellón muestra las visiones que este país tiene como objeticvo para el 2050, basadas en las innovaciones creativas actuales de movilidad inteligente, limpia y segura.
El pabellón ha sido diseñado por los arquitectos belgas Assar Architects y Vincent Callebaut Architectures y ha sido conceptualizado por los contratistas internacionales belgas Besix y Vanhout.
“Ubicado en el ‘Distrito de la Movilidad’, el concepto arquitectónico del pabellón belga es ofrecer a los visitantes la plaza más grande con sombra y ventilación natural en el eje de los vientos predominantes del oeste-este de Dubai”, explica Callebaut. “Su desarrollo se coloca más arriba para que un máximo del espacio de la planta baja sea de uso gratuito para el público”.


El Pabellón posee una terraza en la azotea con un área de lounge para disfrutar del atardecer y de las vistas.

Esto implica que el proyecto cumplirá la función de ‘puente-construcción’, lo que hará una gran bóveda con doble curvatura entre sus dos pilares. Esta bóveda curvilínea está hecha de una superficie mínima matemática universal llamada ‘paraboloide hiperbólico’. Este paraboloide es CLT (madera laminada cruzada) integrado con más de 5,5 km lineales de persianas de abeto que generan un entramado de madera gigante. Esto evita que el pabellón reciba radiación solar.

El interior tiene unos 4.823 metros cuadrados y tiene un restaurante con famosos platos belgas como patatas fritas, gofres y chocolate. Además, hay una escalera mecánica que emula un “túnel del espacio-tiempo”, además de tiras cómicas que imaginan un futuro verde y discuten las formas en que esta visión podría realizarse. También hay una pantalla de video inmersiva y otras áreas de exhibición relacionadas.
Este arco verde está hecho en conjunto con Assar Architects y es la entrada oficial belga para la exposición. Comprende un área resguardada para las personas que pasarán. Tiene más de 2.500 plantas, arbustos y árboles en el exterior. También tiene adiciones de concreto impresas en 3D, que incluyen asientos y jardineras.
El principal componente estructural del Arco Verde es el ya mencionado CLT y Callebaut lo compara con un puente. Las persianas de madera en el exterior tienen el propósito de dar sombra, mientras que los paneles solares producen tanto electricidad como agua caliente.
El Arco Verde también está hecho para ser desmontado con facilidad. El equipo quiere exhibirlo en la Expo y luego reconstruirlo en Bélgica. ©

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