Maradona nos duele a todos

La muerte de Diego Maradona provocó mucho dolor en nuestro país y en el mundo. Su partida generó la pena, la admiración y la tristeza que nos son comunes a personas de distintas generaciones.

TXT: Lic. Marian Renoulin I Consultas por Whatsapp  15-5975-5527

El pasado mes sucedió el fallecimiento y ceremonial de entierro de Diego Armando Maradona. Si bien era sabido que su salud era frágil, su muerte generó sorpresa, consternación y mucho dolor en las personas de nuestro país y en distintas y numerosas partes del mundo en donde el deportista era conocido y evidentemente amado.
Hay mucho para pensar sobre esta figura tan controvertida, carismática y angelada. Se han hecho síntesis de imágenes y momentos pasados y más actuales mostrando a Diego en múltiples situaciones, en general momentos muy cargados de emotividad, de intensidad afectiva. Todos tenemos algunos o muchos recuerdos, de su paso por la selección nacional, por distintos equipos de fútbol o en el ambiente del espectáculo. También tuvo una fuerte participación en movimientos políticos, expresando sus ideas y apoyando y promoviendo aquello en lo que creía y a entidades que el sabía que necesitaban su apoyo. Por estos días donde se habla tanto de él, nos damos cuenta de su relevancia, de tantas cosas que hizo y en tantas partes del mundo donde vivió y supo generar afectos y reconocimientos.
Tratándose de una figura pública, siempre hay muchos temas de los que nunca sabremos la verdad, más allá de que también puede haber múltiples formas de entender lo sucedido. Se le han reprochado también muchas deudas, principalmente sus hijos. No se manejó en muchos casos, de manera justa con su entorno, hijas, hijos y compañeras. Estos temas llegaron a los medios para denunciarlo y en muchos casos generando idas y vueltas con intereses mediáticos no siempre honestos. Por supuesto Maradona tenía mucho que aprender y modificar de sus creencias y comportamientos en lo referido a la perspectiva de género.
Nadie puede negar la inteligencia emotiva de Maradona, su simpatía, su alegría transmitida a todo su entorno. También sospechamos mucho sufrimiento, desde temprana edad y luego también.
Lo que me parece interesante destacar es el sentimiento que su partida genera en la mayoría, la pena, la admiración y la tristeza que nos son comunes, a personas de distintas generaciones, y hasta de distintas nacionalidades. La hermandad en el dolor, como dice Alejandro Dolina, esa sensación de haber perdido a alguien familiar y querido, porque de alguna manera, así lo era: familiar y querido.
Tristeza por su partida, agradecimiento por tantas cosas, descansa en paz querido Diego Maradona. ©

 

Comments are closed.