El comienzo del invierno, además de vacaciones del colegio y de mucho abrigo y comida caliente, trae aparejado ciertos virus que debemos estar alertas para prevenirlos o tratarlos de forma adecuada.

La bronquiolitis es una infección respiratoria aguda que afecta generalmente a los niños menores de dos años. Ocurre cuando se produce una inflamación en las vías respiratorias más pequeñas o bronquiolos del pulmón originando así una obstrucción que dificulta el flujo del aire a través de estas.
La mayoría de los niños y niñas con bronquiolitis se recuperan aproximadamente en dos semanas. Pueden existir ciertos casos en el que queden con mayor sensibilidad bronquial durante un tiempo y ser propensos a cuadros recurrentes de dificultad respiratoria.
Los virus que causan infección respiratoria se transmiten de una persona a otra por el contacto directo entre las manos y superficies contaminadas, y a través de las secreciones nasales o las gotitas de saliva que viajan por el aire cuando una persona enferma habla, estornuda o tose.

¿Cuáles son los síntomas más comunes de la bronquiolitis?
-Respiración acelerada.
-Se hunde el pecho o las costillas al respirar.
-Se queja mientras respira.
-Entrecorta la alimentación o le cuesta prenderse al pecho.
-Está irritable o le cuesta dormirse.
-Color azulado en la piel, las uñas o los labios debido a la falta de oxígeno (cianosis): en este caso necesita tratamiento urgente.

Los virus se transmiten de una persona a otra por el contacto directo entre las manos y superficies contaminadas, y a través de las secreciones nasales o las gotitas de saliva que viajan por el aire.


Ante esta epidemia que afecta a los más pequeños, desde Revista Metro decidimos informarnos con quienes se encargan de la salud de los niños. Charlamos con Soledad Corizzo, médica pediatra, MN. 145.286 MP. 231.808, quien nos informó sobre los puntos importantes para tratar esta infección.

– ¿Es cierto que hay una epidemia de bronquiolitis?
– Sí, como todos los años. Se repite cada año debido a la circulación de ciertos virus, principalmente sincicial respiratorio que en los niños provoca el síndrome bronquial obstructivo. Conocido como bronquiolitis o broncoespasmo, generalmente suceden en el otoño. En el mes de mayo se ubica el primer pico más grande y continua durante el invierno. En las vacaciones de invierno sucede una disminución de casos por el aislamiento de los niños del colegio diario. Luego, en agosto, ya comienza a bajar la curva.

– ¿Por qué sucede en esta época del año?
– Porque durante el otoño y el invierno circulan ciertos virus que son más propensos a afectar la vía aérea, sobre todo en niños. En adultos, este tipo de virus suele generar algo más leve como un resfrío, catarro o síndrome gripal, pero son los niños quienes más lo padecen por estar en pleno período de inmunización.  Las temperaturas bajas provocan hacinamiento y poca ventilación en los hogares provocando mayor cantidad de bronquiolitis.

– ¿Cuáles pueden ser las herramientas para prevenir la bronquiolitis?
– Primero en principal, que el niño tenga controles de niño sano. Que cuente con un pediatra de cabecera para que realice tareas de prevención. Es decir, alerte e informe a los padres sobre lo que sucede en determinadas épocas. Dar pautas de alarma e información. Lo primero es dar información tanto en el ámbito de la consulta médica como en redes sociales, televisión y radio. La gente, al estar informada, sabe cómo actuar al respecto.

En el mes de mayo se ubica el primer pico más grande y continua durante el invierno. En las vacaciones de invierno sucede una disminución de casos por el aislamiento de los niños del colegio diario.  Soledad Corizzo . Pediatra

Podemos prevenirlo mediante el control, teniendo vacunas completas, peso y talla acorde a su edad, buena alimentación, etc. A su vez, que no tenga alguna enfermedad de base que no esté diagnosticada. El déficit de alguno de estos ítems hace que la enfermedad pueda volverse mas severa.
Otra forma de prevenir es ventilar los lugares en donde nos encontramos. Evitar los espacios públicos con gran cúmulo de gente, sobre todo con niños menores de tres meses.

– Como pediatra, ¿qué recomendás hacer como positivo para que los niños pasen el virus de forma más amena?
– Lo principal para poder pasar la enfermedad de forma más amena es que reciban mucho amor. Si no tiene amor desde su círculo íntimo, el niño siente esa falta y puede transitarla de forma más compleja.
Luego, y de la mano del amor, es la contención: un bebé o niño/a depende 100% de su familia. Necesita buena hidratación, sea pecho materno o mamadera, que lo observen y lo controlen estando atentos a los cambios o necesidades de la criatura.
Tener un pediatra de cabecera a quien acudir para que te vaya acompañando en el proceso de la enfermedad.
Debemos brindarle amor, contención, afecto y darle lo que necesita para que todo esto funcione como positivo y pueda transitar la enfermedad de forma leve y amena. ©

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