Clara y Lucila Houssay son dos hermanas con una misma pasión: el interiorismo. Juntas trabajaron para convertir este monoambiente en un dormitorio principal y vestidor, en donde se refleje el descanso, relajación, frescura.

La idea fue crear un ambiente conectado con la naturaleza, donde el interior y el exterior están integrados por materiales nobles como la madera, piedra, mármol, textiles de algodones, plantas, sonidos de pájaros. Se planteó un espacio  amplio, con líneas simples, funcional.
Los colores que utilizamos fueron dentro de la paleta de los verdes y celestes. Verde relacionado a las plantas, y el celeste al cielo.
El dormitorio con un gran mural sobre un tono verde donde se pueden ver garzas volando, libres, pintado por la muralista Mariana Houssay, su otra hermana, quien fue también una gran asistente en el día a día de la obra.
En frente de esta obra de arte se encuentra la cama de madera creada por woodmarket, reposa sobre una pared celeste haciendo así un área donde podamos descansar.
El sillón, la biblioteca y la salamandra de Tromen suman confort, elegancia y a la vez un lindo rincón para meditar.
Los vestidores, al no poder derribar una pared, decidieron armar dos: uno de mujer y el otro de hombre, unificados por el mismo diseño de muebles hechos por di Mario amoblamiento y utilizando la misma paleta de colores.

El vestidor de mujer tiene una gran zona de zapatos, lugar para colgar vestidos, carteras. Una isla verde con mármol e infaltable maquillador. El de hombre en lugar de la isla tiene un puff de chéster. Ambos con la misma lámpara y línea en el espejo dorado.
El color fue un punto muy importante a la hora de pensar el espacio, es el gran protagonista y el que le da la identidad que quisieron reflejar: como convive la deco y la naturaleza.
Para la decoración se tuvo la premisa de “Menos es más”, con pocos elementos decorativos se logran armar rincones increíbles, se puede ver tanto en las mesas de luz como en la biblioteca junto al sillón.

Los vestidores, al no poder derribar una pared, decidieron armar dos: uno de mujer y uno de hombre, unificados por el diseño de muebles.

Se eligieron telas suaves, livianas con caída, linos, algodones, despojados haciendo un sector acogedor. El blanco juega un papel súper importante. Gran parte del mobiliario del dormitorio fueron diseños exclusivos creados por ellas y su equipo de carpintería, como las mesas de luz, banco de pie de cama, sillón y puff del mismo.
Las plantas fueron muy importantes a la hora de decorar. Sumando unos macetones de piedra diseñados en conjunto con El Camino Studio, en los que se pueden ver grandes arbustos. 
La luminaria fue diseñada por Paola Rovede, diseñadora de espacios especializada en iluminación, cada punto de luz fue pensado para destacar un objeto. Ella dio una mano muy grande a la hora de pensar y elegir cada luminaria.
Fue un trabajo en equipo entre tres hermanas, donde cada una aportó su conocimiento y sus ideas. ©

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