Después de más de una década de idas y vueltas, Buenos Aires finalmente avanza con uno de los proyectos urbanos más ambiciosos en materia turística: la construcción de una rueda panorámica gigante al estilo del London Eye.
Ubicada en el Dique 1 de Puerto Madero, la futura “Rueda de Buenos Aires” promete convertirse en un nuevo ícono del skyline porteño.
La iniciativa, aprobada por el Gobierno de la Ciudad y financiada íntegramente por capitales privados, busca posicionar a Buenos Aires dentro del circuito global de grandes atracciones urbanas.
Inspirada en ejemplos internacionales como Londres, Singapur o Seattle, la estructura no solo apunta al turismo, sino también a consolidar una nueva postal contemporánea de la ciudad, en diálogo con el perfil moderno de Puerto Madero.
El emplazamiento elegido no es casual: la rueda se levantará sobre una plataforma de hormigón anclada en el espejo de agua del dique, conectada al paseo peatonal mediante una pasarela y un edificio de acceso vidriado.

Cómo será la rueda gigante porteña
El proyecto contempla una estructura de entre 79 y 88 metros de altura, con 36 cabinas cerradas y climatizadas, cada una con capacidad para ocho personas. En total, podrán subir hasta 288 visitantes por recorrido.
La experiencia estará pensada como un recorrido panorámico de 360 grados, con vistas privilegiadas hacia:
- El skyline de Puerto Madero.
- El Río de la Plata.
- La Reserva Ecológica.
- El casco histórico y el microcentro.
Además, contará con un sistema de iluminación LED de última generación, lo que permitirá que la rueda funcione también como un espectáculo nocturno y un nuevo hito visual de la ciudad.
Una obra con historia (y demoras)
El camino hasta este punto no fue lineal. El proyecto original data de 2019, pero enfrentó múltiples obstáculos: cambios de ubicación, trabas administrativas, problemas de importación de componentes y el impacto de la pandemia.
Inicialmente prevista para el Dique 2, la rueda finalmente se reubicó en el Dique 1 tras objeciones de instituciones cercanas.
Hoy, con los permisos aprobados y las primeras tareas en marcha, la obra vuelve a cobrar impulso.
¿Cuándo se inaugura?
Si bien los plazos han variado a lo largo de los años, las estimaciones actuales indican que la construcción demandará alrededor de 15 meses.
De cumplirse los tiempos previstos, la rueda podría inaugurarse entre fines de 2026 y 2027, sumándose a la oferta turística de una ciudad que viene consolidándose como uno de los destinos más atractivos del mundo.
Un nuevo ícono para Buenos Aires
Más allá de su función recreativa, la “London Eye” porteña plantea una discusión interesante sobre el futuro del espacio público y la construcción de hitos urbanos contemporáneos.
En una ciudad históricamente marcada por su patrimonio arquitectónico, la incorporación de una pieza de fuerte impronta tecnológica y turística abre el debate:
¿puede una estructura de este tipo convertirse en símbolo de identidad?
Lo cierto es que, como ocurrió en otras ciudades del mundo, la rueda gigante tiene todos los ingredientes para lograrlo: escala, visibilidad, experiencia y una fuerte conexión con el paisaje urbano.
Buenos Aires, una vez más, apuesta a reinventarse mirando al río. ©
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